Uno de los conceptos más difundidos sobre la terapia regresiva está relacionado con la idea de que es una técnica para conocer vidas anteriores; pero quedarnos sólo con este concepto es limitarnos, además de dejar de lado la riqueza milenaria de esta técnica.

Se han conseguido referencias de la terapia regresiva que datan de hace más de tres mil años y que hacen mención a su uso en Oriente y Occidente, pero en la actualidad su alcance es aún mayor, gracias a los avances en la tecnología en la era  de la comunicación, no sólo porque se ha difundido sino porque las personas comparten sus experiencias positivas al respecto.

¿De qué trata la terapia regresiva?

La terapia regresiva tiene como objetivo fundamental escanear el inconsciente, haciendo hincapié en el pasado, para encontrar la raíz de un problema que afecta directamente la vida del individuo que acude a este tipo de terapia. Una de las premisas de la terapia regresiva es que los seres humanos no somos conscientes de esos aspectos que pueden estar funcionando como un obstáculo para el correcto desarrollo de la persona; así que, al encontrar la información que se encuentra almacenada en la profundidad de la memoria, es posible rescatar el recuerdo y comprender cómo gestionar las emociones que produjeron en su momento.

Una vez que se ha encontrado el momento traumático, ese que dejó una profunda huella en el inconsciente, se busca recrearlo para comprenderlo pero sobre todo para interiorizar que este suceso (que pudo ocurrir en la infancia, durante la gestación e incluso en una vida pasada) fue lo que creó ese patrón de conducta, como una forma de adaptación para sobrevivir. En el momento que se hacen conscientes cada uno de estos sucesos y las respuestas que generaron, cómo se convirtieron en limitantes y cómo son causa de los inconvenientes actuales, es posible comenzar a trabajar esos aspectos.

¿Cómo son las sesiones de regresión?

La terapia regresiva se concentra principalmente en las etapas más sensibles del desarrollo cerebral, es decir, en el periodo de gestación, nacimiento e infancia temprana. Para poder acceder a las memorias ligadas a esos periodos de vida es fundamental alcanzar una profunda relajación, por lo que al principio de cada sesión se hace una inducción que permitirá entrar con facilidad al inconsciente. En ese estado profundo es más sencillo evocar las memorias, verbalizarlas y comprenderlas; lo que se pretende es lograr establecer la relación entre causa y efecto, cómo esa vivencia se transformó en esto que es en el presente.

La intensidad y emotividad pueden hacerse presente en las sesiones, pues esta técnica permite una conexión tan intrínseca y dedicada con lo acontecimientos pasados que pueden sentirse como actuales. Además,  es muy probable que las emociones ligadas a estas vivencias se manifiesten con mayor fuerza, pues con este proceso se están desenterrando memorias y procesos que permanecieron latentes, escondidas, ignoradas; que esperan la menor oportunidad, cuando algún estímulo externo las despierte.

Es por esta razón que resulta importante experimentar y vivenciar las emociones presentes, por más avasallantes que puedan parecer, pues son éstas las que servirán como una suerte de hilo de Ariadna que nos guiará por el camino que permitirá desenredar la madeja de recuerdos hasta alcanzar aquel suceso que marcó tu espíritu. Cuando se alcance ese punto, será necesario volver a vivir la experiencia, hacer consciente el patrón de vida que se formó como un mecanismo de protección y permitir que las emociones fluyan. El simple hecho de permitir ese desahogo emocional, servirá de catalizador energético y podrás experimentar un maravilloso sentimiento de liberta física y emocional.

¿Para qué sirve la terapia regresiva?

La terapia regresiva te convierte en el dueño, en el artista y creador de tu propia existencia; pues te haces cargo de tu propio bienestar al ser consciente y trabajar los bloqueos y patrones nocivos que pueden tener repercusiones negativas en tu vida.

Asimismo, esta terapia te otorgará nuevas herramientas para que logres reestructurar tus creencias, transformar esos bloqueos en posibilidades.

Hay herramientas muy efectivas, por ejemplo trabajar con tu niño interior. Esto te permitirá conocer, descubrir y comunicarte con ese niño herido que habita en tu corazón; podrás conocer sus necesidades silenciadas por tantos años y lograrás brindarle contención. Sanar a tu niño interno es un trabajo directo con tu inconsciente. Los anclajes son otro recurso eficiente para potenciar el trabajo con el inconsciente y lograr la transmutación de antiguos patrones de pensamiento. A través de esta técnica se busca cambiar sensaciones que se perciben como negativas en sensaciones positivas. Con el anclaje se dan instrucciones directas al cerebro para que transforme esas experiencias que antes hubiesen causado respuestas como miedo, angustia o ansiedad.

regresionesDel mismo modo, es posible iniciar un trabajo con afirmaciones que refuercen los logros alcanzados a través de la terapia regresiva, encaminando el pensamiento y la atención a lo más importante, es decir tus metas y proyectos. Existe una inmensa variedad de técnicas y herramientas de las que puede valerse el terapeuta y será éste el encargado de encontrar el método que mejor se adapte al individuo, pues cada persona enfrenta procesos y tiene ritmos distintos y únicos.

Sin importar cual sea el método utilizado para reforzar la terapia regresiva escogido por el terapeuta, los resultados siempre serán impresionantes. Quienes deciden someterse a esta terapia están completamente lúcidos en cualquier momento y recuerdan perfectamente lo que ocurre en la sesión (hay quienes piensan erróneamente que el estado relajación es tan profundo que se pierde la conciencia) y siempre tienen una sensación de movilización interna, consecuencia de haber hecho un trabajo profundo e intenso. La regresión es una técnica que obtiene resultados rápidos y eficientes, no hace falta comprometer al paciente en sesiones interminables y prolongadas para solucionar el conflicto y obtener resultados positivos.

Es importante acotar que hay un pequeño porcentaje de personas que no son capaces de conectarse con la técnica de inmediato, hará falta un par de sesiones para que el individuo abandone las resistencias y se entregue con confianza en manos del terapeuta. Esto puede ocurrir porque el paciente puede sentirse ansioso ante la novedad y desconocimiento de las regresiones, pero también puede tener relación con las barreras que crea la propia persona de forma inconsciente para evitar afrontar los episodios traumáticos. Otro pequeño porcentaje de personas no logran conectarse por simple escepticismo.

Asimismo, es necesario recalcar que las regresiones no son juegos ni novedades, no son una forma divertida de descubrir quien fue en una vida pasada. Las terapias regresivas deben hacerse con un profesional en la materia, pues es posible que episodios sensibles, traumas que el paciente no esperaba enfrentar. Hay que aproximarse a esta técnica con respeto y con la certeza de que será efectiva para canalizar y solventar procesos pendientes, recuerda que su fin primordial es el perdón propio y a los otros.

Si te quedas con ganas de saber más de esta efectiva técnica infórmate de nuestros cursos de Terapia Regresiva.

Begoña Ramos

 

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