Los chakras son los centros energéticos ubicados en nuestro cuerpo que, si bien cada uno posee energías y características muy particulares, se interconectan entre sí; por lo que un desequilibrio en cualquiera de ellos repercutirá en el funcionamiento de los demás.

Si bien es cierto que los tres primeros chakras son los más básicos, los que se encargan de las funciones más mundanas, los siguientes son más espirituales y sus funciones son más sutiles, así que resulta fundamental hacer conciencia de todos los aspectos de nuestras vidas y personalidad. Aprender sobre la función y energía de cada chakra es el primer paso para activarlos y liberar cualquier bloqueo.

Encontrar el equilibrio en lo cotidiano

Si bien es cierto que hay actividades y terapias como reiki, yoga, sanación con cristales, entre otras, que puede ayudarte a equilibrar y activar tus chakras, es posible contribuir con su balance a través de actividades cotidianas; que hechas de forma consciente y presente pueden obrar maravillas en tu equilibrio energético.

Primer chakra Muladhara: ubicado en la base de la columna, el chakra raíz se encarga de lo físico, los instintos, la seguridad, el equilibrio y tranquilidad. Para mantenerlo alineado puedes caminar y hacer alguna buena obra por otra persona.

Segundo chakra- Svadhistana: se encarga de la sexualidad, creatividad y emociones. Para equilibrarlo puedes hacer actividades creativas y artísticas, leer un libro que te agrade, hacer tai-chi, tocar un instrumento o bailar. La danza del vientre hace maravillas en este centro energético.

Tercer chakra – Manipura: es donde reside nuestro poder, identidad, la libertad y la mente. Para mantener su equilibrio y correcta función recuerda respetar tus horarios de trabajo y descanso o adelanta cualquier tarea que hayas postergado.

Cuarto chakra- Anahata: este chakra aloja las energías del amor, la devoción, la compasión y funciona como un puente entre los chakras más físicos/terrenales y los superiores/espirituales. Mantener su balance sólo requiere brindar amor a los demás, ayudar a alguien sin esperar nada a cambio, brindar apoyo y consejo desinteresado; además de pasar tiempo en la naturaleza.

Quinto chakra – Vishuddha: Ubicado en la garganta, es el centro de la auto-expresión, la liberación, el cambio y voz propia. Para contribuir a su equilibrio puedes vocalizar mantras, tomar clases de canto, ejercitar la voz y escuchar todo lo que te rodea con atención.

Sexto chakra Ajna: conocido como el tercer ojo, se encarga de la percepción, la luz espiritual y la intuición. Para mejorar la percepción y mantenerlo activo, puedes meditar, hacer tai-chi o yoga, ejercicios de respiración y observación. Conectarse con la naturaleza, reconociendo la divinidad presente en cada pequeño átomo, también puede ser de gran ayuda.

Séptimo chakra- Sahasrara: El chakra de la coronilla es el puente directo entre la energía divina, universal con tu individualidad. La meditación y la oración te permitirán contactar con lo divino, asimismo, respirar y meditar profundamente, además de evitar pensamientos negativos y mantener un espíritu de agradecimiento con el Universo por el milagro que te rodea pueden contribuir al fortalecimiento y activación de este chakra. Terapias como Reiki tienen un impacto directo en este chakra, así que podrías probarla.

Si quieres aprender más sobre los chakras infórmate de nuestro taller El juego de los chakras

Begoña Ramos

 

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